EHV Electrical Solutions
La curiosa historia de un electricista durante el apagón general de 2025
Antes de describirte la historia, mi historia, tienes que conocer una regla no escrita que afecta a los electricistas en general.
Es como una maldición. Y es verídico.
Te lo cuento porque me ha ocurrido más de una vez, en situaciones complejas y de mucho estrés profesional.
Una de ellas aconteció el pasado 28 de abril de 2025, fecha histórica de la nación española. El día que muchos ciudadanos se vieron al borde de un inédito colapso mental masivo, porque por unas horas no tuvieron RRSS para cotillar sobre vidas ajenas o ensalzar las suyas propias; ni Netflix para disfrutar del profundo placer de tocarse los huevos, tirados en el sofá, mientras se agilipollan con su serie favorita del momento.
Espera. La regla no escrita:
¨Si en el preciso momento en que ocurre un corte de luz, hay un electricista haciendo cosas de electricista, el miserable será quien siempre, siempre pero siempre.... cargue con los muertos ¨
Es así. No falla. Aunque el pobre hombre en ese instante haya estado cortando el césped. Da igual.
En estos casos para un electricista no existe la presunción de inocencia.
Bien.
Ahora sí, la historia. Mi historia.
Pues mira.
Apenas escasos minutos antes de producirse el blackout de la desgracia, me encontraba haciendo tareas de mantenimiento en un edificio de oficinas en Madrid.
Sí, uno de esos edificios con enormes paredes de cristal donde gente con traje y corbata deambula con cara de éxtasis laboral durante intensas jornadas de 8h (más otras 2h de entretenido tráfico) (recuerda, en Madrid) y así todos los días de sus apasionantes vidas.
Ubicado en el espacio, continúo.
Estaba haciendo algo, no recuerdo exactamente, cuando decido por obra divina desplazarme hasta el CGBT (Cuadro General de Baja Tensión).
Para que me entiendas. El CGBT es dónde está la chicha gorda de toda instalación eléctrica. Hay que tener muchísimo cuidado con lo que se hace allí.
Bueno, pues nada más empezar a enredar en ese sitio y en un cacharro concreto, que ahora no viene a cuento, el edificio queda a oscuras.
Visualiza el panorama y mi cara de incredulidad ante tal situación.
- ¡La que has liado pollito!
Imagino fueron las palabras (entre otras menos refinadas) del técnico de mantenimiento del propio lugar, que se trasladó como un misil hasta dónde yo estaba.
Y me preguntó, sutilmente, algo así como:
- ¿QUÉ COJ....NES HAS HECHO?
(Ya sabes la regla no escrita)
Aunque estaba muy seguro de que aquello no había sido mi responsabilidad, más tarde lo ratificaría porque era improbable que hubiese dejado a todo un país sin electricidad.
Si el morbo y la curiosidad te pueden. Te cuento otra anécdota similar, aún más acojonante.
Abajo escribes un mail y la comparto contigo a la velocidad de la luz.